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        Para el estudio de la demografía, la sociedad y la economía en el Antiguo Régimen tenemos un problema de fuentes. Existen muy pocos datos estadísticos, son recuentos parciales, tienen una escasa fiabilidad y su único objetivo es proporcionar información fiscal. El gran problema de los datos pre-estadísticos es que aportan menos de lo que necesitaríamos saber para realizar una verdadera crítica de las fuentes en relación con las circunstancias de su aparición, sus finalidades prácticas y los métodos utilizados (Kula, 1977: 341). Antes del Catastro de Ensenada de mediados del siglo XVIII apenas si disponemos de unos cuantos censos de población, como el de Tomás González de 1588 o los de 1665, 1691 y 1718. Incluso de los realizados en el siglo XVIII, es decir los de Ensenada, Aranda, Floridablanca y Godoy, salvo del primero, de los demás todo el mundo desconfía (Fernández de Pinedo, 1980: 17).

        En medio de este panorama, el padrón de vecinos de Talavera es una fuente valiosísima. El original se conserva en el Archivo General de Simancas y fue publicado en 1986 (Alba López, 1986: 103-105). Sin embargo, el autor lo incluyó en un apéndice documental sin añadir ni un solo comentario. En mi opinión se trata de una fuente extremadamente valiosa que merecería un amplio estudio. En estas líneas analizaremos algunos de los datos que ofrece aunque no es nuestro afán en estos momentos realizar un estudio exhaustivo del mismo.

        Por aquellas fechas, Talavera, que fue una aldea de Badajoz hasta 1640, estaba habitada por 647 vecinos, en torno a unas 2.500 personas. La situación era más o menos próspera hasta el advenimiento del fatídico siglo XVII, en el que todas las localidades de Extremadura perdieron una parte considerable de su población. Y ello debido a la Guerra de Portugal, a las hambrunas y a las epidemias. En un censo de 1646 (AGS, DC 23, 1-3) se mencionaba la cifra de 430 vecinos para Talavera, es decir, un descenso poblacional de aproximadamente la tercera parte.

Pues bien analicemos la estructura social y económica de Talavera en 1561. La distribución de actividades por sectores económicos era la siguiente:

 

 

Sector económico

Nº absoluto

%

Primario

308

80,41

Secundario

46

12,01

Terciario

29

7,57

TOTALES

383

100,00

 

        La primera conclusión salta a la vista, Talavera, como era de esperar, era una localidad eminentemente agrícola, empleando el sector primario a más del 90 por ciento de la población activa. Le seguía en importancia el secundario, donde encontramos un raquítico artesanado, seguido del sector servicios que era prácticamente insignificante.

        Dentro del sector primario dominan ampliamente los labradores (130) seguidos de los jornaleros (118), mientras que el resto de las actividades del sector eran bastante minoritarias: ganaderos y pastores 43, pescadores 7, hortelanos 6 y cazadores 4. La estructura laboral dentro del sector primario quedaría así:

 

 

Actividad

Nº absoluto

%

Agricultura

248

82,11

Ganadería

43

14,23

Pesca

7

2,31

Otras actividades

4

1,32

TOTALES

302

100,00

 

        Queda claro que la actividad económica dominante era la agricultura, seguida muy de lejos por la ganadería y por la pesca. Dentro del sector agrícola dominan los labradores; la mayoría de ellos disponen de una o dos yuntas de bueyes, lo que nos está indicando que se trata de pequeños agricultores. De un total de 130 labradores, tan solo catorce disponen de tres o cuatro pares de bueyes lo que nos estaría indicando que se trata de propietarios medianos que explotaban una cantidad de tierras más importante. Algunos de ellos criaban también ganado. Asimismo, aparecen 118 jornaleros, uno de ellos pobre, más once menores jornaleros; entendemos que todos ellos eran empleados en las faenas del campo, llevando una vida precaria. Hay que recordar aquí las palabras del ilustrado Pablo de Olavide cuando decía que los jornaleros sevillanos, medio año eran trabajadores y, el otro medio, mendigos.

        Le sigue en importancia la ganadería, y encontramos criadores de puercos, cabras, vacas, yeguas, bueyes y ovejas. Se mencionan pastores y un boyero del concejo, encargado sin duda del cuidado de la boyada concejil establecida, como en otras localidades de Extremadura y de España, en la dehesa del común.

        El sector secundario empleaba a 46 personas, aproximadamente un 12 por ciento de la población activa. Un sector dedicado a satisfacer las necesidades básicas de la población. A continuación mostramos un cuadro con los principales oficios del sector:

 

Oficio

Nº Absoluto

%

Zapatero

11

23,91

Sastre

10

21,73

Herrero

5

10,86

Albañil

3

6,52

Tejedor

3

6,52

Otros

14

30,43

TOTALES

46

100,00

 

        Solamente había cinco oficios de relevancia que, por este orden eran: zapatero, sastre, herrero, albañil y Tejedor. Todos los demás empleos (cardador, cestero, molinero, cerrajero, etc.) lo desempeñaban una o a lo sumo dos personas. El objetivo como ya hemos dicho era satisfacer las necesidades más elementales de los vecinos: ropa, calzado, vivienda y las herramientas más comunes del campo, como azadones o herraduras. El resto de las manufacturas llegaban al pueblo mediante comerciantes o debían ir los interesados a buscarlas a la cercana ciudad de Badajoz o a Zafra, a cuyas ferias acudían personas de toda la Baja Extremadura.

        El terciario era el sector más pequeño de los tres pues empleaba solo a 29 personas suponiendo poco más del 7 por ciento de la población activa. La distribución de actividades era la siguiente:

 

 

Sector

Nº absoluto

%

Comercio

9

31,03

Transporte

6

20,68

Sanidad

5

17,24

Administración

5

17,24

Educación

1

3,44

Otros

3

10,34

TOTALES

29

100,00

 

        Como puede observarse más de la mitad de las personas empleadas en el terciario se dedicaban al transporte o al comercio, incluyendo a recatones, arrieros, tratantes, mesoneros y tenderos. Le seguía el sector sanitario que empleaba a un médico, un herbolario y tres barberos; es posible que una viuda que se cita como comadre sea en realidad comadrona, ampliando el personal sanitario de Talavera hasta las seis personas. La administración la conformaban dos escribanos, dos recaudadores de diezmos y un pregonero, mientras que la educación se limitaba a un solo maestro de niños. Ese era todo el sector servicios de que disponía la villa. No aparecen citados los presbíteros y clérigos del pueblo que debían superar la veintena y que se encargaban de la asistencia espiritual de los vecinos.

        De los datos que ofrece el padrón también se pueden extraer algunas noticias relacionadas con la población y la sociedad. Aparece reflejado un pequeño número de nobles, básicamente algunos hidalgos trabajadores, otros simplemente pobres y un solo caballero, también con esta última condición. Sorprende encontrar a hidalgos desempeñando trabajos manuales, pues aparece un labrador y lo que es más sorprendente ¡un pescador!

        En el tejido productivo y como población activa aparecen nueve mujeres, empleadas por supuesto en oficios típicamente femeninos: cinco hortelanas –cuatro de ellas viudas-, dos tenderas, una hilandera y una criada de ganado (sic). Asimismo, aparecen menores de edad, concretamente once jornaleros y un vaquero. En esta época, la infancia y la juventud no eran un eximente y los niños, desde el mismo momento en que físicamente podían desarrollar un trabajo, debían colaborar desde muy pequeños con la precarísima economía de sus familias.

        Sorprende la gran cantidad de viudas que aparecen en el padrón, nada menos que 112 de las que justo la mitad eran pobres o muy pobres. Ello denota dos hechos bien conocidos en la Edad Moderna: uno, la mayor mortalidad masculina y, por tanto, la mayor esperanza de vida de las féminas. Y otro, que en una época con tan pocas coberturas sociales cualquier imprevisto por mínimo que fuese podía condenar a una persona a la miseria. Incluso familias bien acomodadas podían llegar a la indigencia por algún imprevisto o por un cúmulo infortunios. Cuando llegaban las carestías, las hambrunas y las epidemias, muy pocos se encontraban a salvo de la pobreza y la enfermedad. De hecho, en el padrón de Talavera encontramos además de viudas pobres, numerosos trabajadores que también lo eran: dos sastres, un pastor, un jornalero, un herrero y un arriero. Está claro que enviudar o simplemente enfermar podía llevar a una familia acomodada a engrosar la extensa bolsa de pobreza.

        Hasta aquí llega un primer análisis de esta interesante fuente que esperamos algún día analizar con mayor profundidad.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

ALBA LÓPEZ, Juan Carlos: “Historia y estructuras desde 1517 a 1700”, Historia de la Baja Extremadura, T. II. Badajoz, Real Academia de Extremadura, 1986, pp. 103-105.

 

FERNÁNDEZ DE PINEDO, Emiliano y otros: Centralismo, Ilustración y Agonía del Antiguo Régimen (1715-1833). Madrid, Labor, 1980

 

KULA, Witold: Problemas y métodos de la historia económica. Barcelona, Península, 1977.

 

MIRA CABALLOS, Esteban: “Nuevos aportes a la historia de la demografía extremeña: el censo de Barcarrota de 1548”, REE T. L, N. III. Badajoz, 1994, pp. 579-598.

 

 

APÉNDICE DOCUMENTAL

 

El padrón de vecinos de Talavera de 1561

 

Sector Primario

 

Actividad

Número

Jornalero

117

Labrador de un par de bueyes

50

Labrador de dos pares de bueyes

59

Labrador de tres pares de bueyes

8

Labrador de cuatro pares de bueyes

2

Labrador de tres pares y criador de ganado

1

Labrador de dos pares de bueyes y ovejero

1

Labrador de tres pares y ovejero

3

Labrador y ovejero

3

Granjero

1

Pastor

20

Pastor pobre

1

Viuda hortelana

4

Criador de ganado

2

Boyero

3

Hidalgo labrador

3

Hortelano jornalero

1

Pobre jornalero

1

Hortelana

1

Criada de ganado

1

Mayoral de ganado

4

Mayoral y pastor

1

Vaquerizo

6

Yegüerizo

1

Cazador

4

Boyero de concejo

1

Criador de puercos

1

Criador de cabras

1

Hidalgo pescador

1

Pescador

6

 

 

Sector secundario

 

Actividad

Número

Zapatero pobre

2

Cardador

1

Pintor

1

Sastre pobre

2

Ollero

2

Sillero

1

Hilandera

1

Molinero

2

Cestero

1

Sastre

8

Herrero pobre

1

Albañil

3

Tundidor

1

Zapatero

9

Tejedor

3

Tapiador

1

Cerrajero

1

Herrero

4

Herrador

2

 

 

Sector terciario

 

Actividad

Número

Arriero pobre

1

Arriero

3

Arriero dos bestias

1

Carretero de cuatro bestias

1

Pregonero

1

Guarda

2

Recatón

1

Cogedor de diezmos

2

Maestro de niños

1

Herbolario

1

Médico

1

Aguadero

1

Barbero

3

Tratante

1

Tendero

1

Viuda Tendera

2

Escribano

2

Mesonero

2

Tenderas

2

 

 

OTRAS CATEGORÍAS

 

Situación

Número

Viudas

52

Beatas

1

Santeros

2

Viudas pobres

41

Hidalgo pobre

2

Caballero pobre

1

Pobre muy viejo

5

Pobres

20

Viuda y comadre

1

Escudero

1

Viudas muy pobres

15

Menores jornaleros

11

Menor vaquero

1

 

Fuente: ALBA LÓPEZ, Juan Carlos: “Historia y estructuras desde 1517 a 1700”, Historia de la Baja Extremadura, T. II. Badajoz, Real Academia de Extremadura, 1986, pp. 103-105. Cita a su vez una referencia topográfica inexacta de A.G.S. Expedientes de Hacienda.

ESTEBAN MIRA CABALLOS

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