LOS HOMBRES DE VASCO NÚÑEZ DE BALBOA (1513)

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          Pese a la falta de fuentes primarias sobre todo lo relativo a Vasco Núñez de Balboa, el cronista del quinientos, Gonzalo Fernández de Oviedo, nos ofreció una detallada lista en la que nombró una a una, las 67 personas que lo acompañaron en su expedición descubridora del Mar del Sur, así como los 27 que seleccionó para la tomar posesión efectiva del océano Pacífico (Fernández de Oviedo, 1992, III, pp. 213-215).

          Yo la ofrezco a continuación para facilitar el acceso a ella, aunque tengo más que reservas sobre el heroísmo de estas personas y de los hechos que protagonizaron. Aunque la expedición por el istmo de Panamá se ha presentado tradicionalmente como una travesía heroica, donde los hispanos lucharon contra la selva y los indígenas, no parece que fuera exactamente así; el trayecto desde el Atlántico al Pacífico tenía sólo 110 kilómetros, y duró unos 15 o 20 días, el tiempo restante lo pasaron robando oro y alimentos por los cacicazgos y pueblos por los que pasaban. La jornada fue tan llevadera que no murió ni uno solo de los 190 hombres que le acompañaban. Estuvieron bien provistos de alimentos y lo más importante, ni un solo pueblo de la zona se rebeló, obviamente por temor. Cualquier otra jornada de los conquistadores fue más dura y penosa que ésta: las de Norteamérica, de Pánfilo de Narváez, Lucas Vázquez de Ayllón, Alvar Núñez Cabeza de Vaca o Hernando de Soto, la de Diego de Almagro por Chile, la de Cortés por Nueva España o la de Francisco Pizarro por Perú.

          Por otro lado, el descubrimiento tuvo ciertos aspectos cómicos, con esa teatralidad y parafernalia tan propia de la época. Corriendo el día 25 de septiembre de 1513, cuando los indios advirtieron a Balboa que desde la próxima cima se divisaba el nuevo mar, éste ordenó a sus hombres que se detuvieran para ser él el primero en contemplarlo, consciente de la importancia de su descubrimiento. Sólo después de que el líder lo avistara, autorizó a sus hombres a que se sumaran, arrodillándose, al tiempo que el clérigo de la expedición, Andrés de Vera, entonaba un emocionante Te Deum Laudamus, colocando cruces por aquí y por allá. Iniciaron el descenso y pasaron por el poblado del cacique Chiape que, atemorizado por las noticias sobre los españoles, los acogió afectuosamente, entregándoles el poco oro que tenía. El 29 de septiembre, el jerezano decidió tomar posesión del nuevo mar, seleccionando a 27 de sus hombres, todos vestidos con las mejores galas. Junto a ellos, cómo no, su fiel perro Leoncico, y el cacique Chiape.

          Asimismo, conviene insistir que el jerezano no lo hacía tanto por un afán descubridor como por encontrar oro. Fue el hijo de Comagre, Panquiaco, el que indignado por la obsesión aurífera de los cristianos les indicó que más al sur, en el otro mar, había un pueblo rico que usaba vajillas de oro para comer. Su objetivo no era otro que despertar la ambición de los hispanos, en particular de Balboa y Pizarro para que se marchasen de su tierra. Sin embargo, su estrategia no fue suficiente para librarse del yugo. De hecho, al regreso, como el océano Pacífico no producía oro, que era lo que quería el jerezano, hizo una amplia cabalgada por otros pueblos, robando los cacicazgo de Teoca, Pacra, Bugue, Bononaima y Chiorizo para conseguir más metal precioso. Contaba irónicamente Fernández de Oviedo que él leyó las actas del viaje, redactadas por el escribano oficial Andrés de Valderrábanos, y no se consignaron pero muchas hubo, y muchos indios hizo atormentar y a otros aperrear en este camino para que le diesen oro. Y a unos se tomaban las mujeres y a otros las hijas; y como Vasco Núñez hacía lo mismo, por su ejemplo o dechado, sus mílites se ocupaban en la misma labor, imitándole. (Fernández de Oviedo, 1992: III, 219).

Cuando regresaron a Santa María de la Antigua traían 100.000 castellanos de oro, además perlas y prendas de algodón. Balboa, a diferencia de otros descubridores como Hernán Cortés o el propio Cristóbal Colón que pretendieron encontrar el Mar del Sur para ampliar el comercio, no pensó en eso, sino en la posibilidad de encontrar nuevos pueblos con mucho oro que robar. Aunque avistara o descubriera el Pacífico, Balboa no fue ni de acción ni de vocación un descubridor sino un conquistador.

          Y para finalizar, a nadie se le puede escapar que eso de descubrir el océano Pacífico era más que relativo. Los nativos de Centroamérica y de Sudamérica lo tenían más que descubierto y, por supuesto, las milenarias civilizaciones orientales. Pero es más, los portugueses hacía años que navegaban por él, comerciando con las islas de la Especiería, conocidas como las Molucas. En realidad, el descubrimiento se limitó, al descubrimiento para Europa del Pacífico americano porque el asiático estaba más que descubierto por los portugueses. En cualquier caso este supuesto descubrimiento fue tan positivo para occidente como nefasto para las altas civilizaciones andinas. El descubrimiento del Mar del Sur y la fundación del Panamá Viejo supuso la apertura de la puerta al Tahuantinsuyu. El gran imperio de los Incas tenía los días contados.

      Por si después de todo lo dicho, alguien sigue queriendo conocer los nombres de todos los héroes, los ofrezco a continuación. Quede constancia que he subrayado en negrita los 27 seleccionados por el jerezano para tomar posesión oficial del Mar del Sur:

 

 

NOMBRE

DATOS BIOGRÁFICOS

Vasco Núñez de Balboa

Nacido en Jerez de los Caballeros (Badajoz) en 1475 y enrolado en 1500 en la expedición del trianero Rodrigo de Bastidas. Tras descubrir el Mar del Sur, murió ajusticiado en Acla en 1519.

Diego de Albítez

 

Francisco de Arias

 

Francisco de Ávila

 

Antonio u Ortuño de Baracaldo

En este nombre el cronista se contradice y pone en la lista de los 67, Antonio de Baracaldo y en la de los 27 pone Ortuño de Baracaldo. Ibídem, T. III, pp. 213-215.

Juan de Beas Loro

 

Álvaro de Bolaños

 

Benito Burán

 

Juan Camacho

Natural de la villa de Trigueros (Huelva). Después de estar en el descubrimiento del Mar del Sur, fue con Francisco Pizarro en su segunda y tercera jornada. No participó en la celada de Cajamarca porque se quedó de guarnición en San Miguel de Tangarara. En 1543 estaba de regreso en su villa natal.

Bernardino de Cienfuegos

Asturiano

Miguel Crespo

 

Cristóbal Daza

 

Hernando Díaz

 

Pedro de Escobar

 

Juan de Espinosa

 

Pedro Fernández de Aroche

 

Juan Ferrol

 

Juan Gallego

 

Juan García

Marinero

Martín García

 

Andrés García de Jaén

 

Juan García de Jaén

 

Francisco González de Guadalcanal

Natural de Guadalcanal (Sevilla)

Sebastián de Grijalva

 

Alonso de Guadalupe

 

Luis Gutiérrez

 

Juan Gutiérrez de Toledo

 

Hernando Hidalgo

 

Francisco de Lentín

Siciliano

Cristóbal de León

Era platero de profesión

Mateo Lozano

 

Francisco de Lucena

 

Alonso Martín

De origen asturiano

Francisco Martín

 

 

 

Pedro Martín de Palos

Natural de Palos (Huelva)

Juan Martínez

 

Juan Mateos

 

Juan de Medellín

 

Andrés de Molina

 

Diego de Montehermoso

 

Bernardino de Morales

 

Hernando Muñoz

 

Nufro de Olano

De color negro

Pedro de Orduña

 

Fabián Pérez

 

Francisco Pesado de Malpartida

Natural de Malpartida de Plasencia (Cáceres)

Francisco Pizarro

Natural de Trujillo (Cáceres), futuro conquistador del Perú

Gregorio Ponce

 

Juan de Portillo

 

Juan del Puerto

 

Cristóbal de Robledo

 

Juan Rubio de Malpartida

Natural de Malpartida de Plasencia (Cáceres)

Pascual Rubio de Malpartida

 

Alonso Ruiz

 

Martín Ruiz

 

Miguel Sánchez

 

Maestre Alonso de Santiago

 

Alonso Sebastián

 

Diego de Texerina

 

Francisco de la Tova

 

Cristóbal de Valdebuso

 

Francisco de Valdenebro

No parece que se trate de la misma persona que fue paje de Hernán Cortés en la conquista de México. Pues éste había nacido en 1501 y por tanto en 1513 tenía 12 años.

Andrés de Valderrábanos

Natural de San Martín de Valdeiglesias (Madrid), escribano de la expedición,

Juan Vegines

 

Juan de Velasco

 

Rodrigo Velázquez

 

Andrés de Vera

Era el clérigo de la jornada

 ESTEBAN MIRA CABALLOS

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gravatar.comAutor: Ilunga

Perspectiva totalmente subjetiva y carente de análisis. Para empezar recorrer 110 km 10-12 días , por terreno montañoso y jungla equivale a 10-12 kilómetros diarios. Le desafío a que lo haga con los medios actuales, GPS, botas de trekking , agua clorada, barras energéticas, tiendas isotermicas, repelente para insectos...etc. Por otra parte desconoce la historia. Vasco Núñeez de balboa era consciente de la polémica suscitada en la Corte sobre si realmente estaban en Asia o se trataba de una nueva tierra, y sabía que localizar ese nuevo mar le supondría una ascenso , como así fue. A su vez, fue quien marcó las pautas de lo que supuso la criollización y mestizaje de Indias, que ha dado lugar a la Iberoameríca actual. Su amor por Anayanzi, su alianza con tribus indígenas fue la antesala de lo que acaeció después. Panquiaco, por su parte era conocedor de un poderoso imperio allende el mar del sur. No se lo inventó para despertar la codicia sino que hacía referencia al Imperio Inca. Por cierto, extraaños hilos se movieron entre los manadamses españoles pues fur circunstancialmente un tal Pizarro el que lo apresó y lo entregaron a las autoridades , las misma que lo decapitaron



Fecha: 07/07/2013 09:41.


gravatar.comAutor: Esteban

Estimado lector: gracias por su comentario, pues el debate siempre enriquece un modesto blog como el mío. Le contestaré a algunos de sus planteamientos: por supuesto, quen mi visión es subjetiva, totalmente subjetiva, igual que la suya o la de cualquier otra persona que haga un comentario. Con respecto, al recorrido, le acepto que 12 días es poco, por lo que lo he ampliado hasta la veintena. Sin embargo, la jornada con no ser dura no es comparable a la que llevaron a cabo otros descubridores en Norteamérica y en el Perú. Recuérdense nombres de andarines natos como Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Hernando de Soto o Diego de Almagro por citar solo algunos. Balboa, además de oro, ansiaba descubrir el océano. Tanto es así que cuando los indios le dijeron que se podía avistar, paró a sus hombres para ser el primero en contemplarlo. Acto seguido se arrodillo y mandó llamar a sus hombres. En este punto estamos de acuerdo. Ahora bien, por aquella fecha, después del viaje de Americo Vespucio, practicamente nadie dudaba ya de que aquello era un Nuevo Mundo.
Y finalmente, Panquiaco habría oir algo del mundo de los Incas, y seguramente a ello se refería. Pero si estuviera familiarizado con la Conquista sabría que todos los indios en muy diversos lugares de América indicaban siempre más al sur, más añ norte, más al oeste o más al sur, para tratar de quitarse a los españoles de encima. El Dorado siempre estaba más allá de sus territorios.Y en el mismo Darién el Dabaibe había sido uno de los engaños.Y finalmente, no parece que Francisco Pizarro tuviese nada que ver en su ejecución, se limitó a cumplir la orden y esperar que otro ambicioso, el viejo Pedrarias, le quitase de enmedio a uno de sus más importantes rivales.
Saludos cordiales.

Fecha: 07/07/2013 12:46.


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