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        El avistamiento de la isla de Guanahaní, en las Bahamas, rebautizada como San Salvador, un día como hoy de 1492, está envuelto en algunas incógnitas. Según el “Diario de a Bordo” del Almirante Cristóbal Colón, desde un mes antes estaban avistando algunos alcatraces, así como hierbas, arrancadas de la roca, en alta mar. Asimismo, habían recorrido 700 leguas y sabía que a partir de esa distancia, estaban a punto de tocar tierra. Una vez anochecido el 11 de octubre, el genovés apreció a lo lejos lumbres e hizo llamar en secreto a varios de sus hombres de confianza, como el repostero Pedro Gutiérrez o el veedor de la armada Rodrigo Sánchez de Segovia. El primero ratificó la existencia de dichas lumbres, aunque no el segundo.

        El caso es que ya Colón estaba seguro de que iban a divisar tierra, por lo que puso en máxima alerta a los capitanes de los otros dos navíos, pidió a las tripulaciones que abriesen bien los ojos y que redoblasen la vigilancia en la cofia. La Reina había prometido otorgar un juro de 12.000 maravedís al primero que viese tierra, y el Almirante además le ofreció un jubón de seda. Dado que la Pinta era más rápida que la Santa María e hizo todo el trayecto delante, fue la primera en vislumbrar tierra, a dos leguas, disparando un tiro de lombarda y alzando las banderas como estaba acordado. El que la avistó se llamaba Rodrigo de Triana; eran aproximadamente las 2 de la mañana del 12 de octubre de 1492. En ese justo instante, para evitar encallar los barcos, el Almirante ordenó arriar las velas y esperar al amanecer para reconocer la costa y tomar posesión.

        Siendo esto así, está claro que el descubrimiento se produjo el 12 de octubre. Sin embargo, pocos han reparado en una cuestión: el Almirante, una vez retornado a España, reclamó el privilegio de haber sido él, quien primero divisó tierra. Presentó como pruebas a varios testigos que viajaban con él y que certificaron que al caer la noche del 11 de octubre, ya él les comunicó la noticia del avistamiento de tierra, al haber divisado luces, que varios de ellos también certificaron. Lo realmente curioso es que la justicia le terminó dando la razón, certificando que el primer avistamiento lo hizo el propio Almirante el 11 de octubre de 1492. Desde entonces cobró de manera vitalicia, la renta de 12.000 maravedís anuales sobre las Carnicerías de Sevilla.

Por tanto, legalmente, y así lo decidió un tribunal de justicia, el avistamiento de tierra lo hizo Cristóbal Colón -y no Rodrigo de Triana-, en la noche del 11 de octubre y no en la madrugada del 12 como se ha venido sosteniendo desde hace siglos.

 

 

PARA SABER MÁS:

 

COLÓN, Cristóbal: Diario de Bordo. Madrid, Historia16, 1990

 

------- La carta de Colón anunciando el Descubrimiento (Ed. De Juan José Antequera Luengo). Madrid, Alianza Editorial, 1992.

 

FERNÁNDEZ DE OVIEDO; Gonzalo: Historia General y Natural de las Indias. Madrid, Atlas, 1992.

 

HERRERA, Antonio de: Historia General de los hechos de los castellanos en las Islas y Tierra Firme del Mar Océano. Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1991.

 

 

LAS CASAS, Fray Bartolomé de las Indias. Historia de las Indias. México, Fondo de Cultura Económica, 1951.

 

 

ESTEBAN MIRA CABALLOS

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Autor: Anónimo

bueno

Fecha: 02/10/2016 01:36.


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